PRASOMA organiza el aprendizaje como un proceso progresivo: comprender, desarrollar nuevas respuestas y llevarlas a situaciones reales

Reconocer lo que ocurre en nosotros.

Entender emociones, patrones y necesidades.

Desarrollar respuestas más conscientes.

Expresar, escuchar y relacionarnos mejor.

Convertir la comprensión en nuevas acciones.

Practicar hasta incorporar nuevas habilidades.

Aplicar lo aprendido a situaciones reales.

Fabián Chirigliano durante una formación práctica de PRASOMA

PRASOMA no se limita a transmitir conocimientos. El aprendizaje se trabaja a través de la experiencia, la práctica y la reflexión para desarrollar recursos que puedan utilizarse en situaciones reales.

Partimos de situaciones, emociones y relaciones que forman parte de la realidad de cada persona.

Las habilidades se entrenan para convertir la comprensión en nuevas formas de responder y actuar.

El objetivo es incorporar lo aprendido y trasladarlo al trabajo, las relaciones y la vida cotidiana.

PRASOMA lleva este enfoque a programas prácticos para profesionales que cuidan, educan y ayudan.